Etiquetas

lunes, 15 de febrero de 2016

Hay sed que se contrae


"Una sed que sé contrae"
Hay una sed que sé contrae
 un retrato de lo no serenó
 de un pensamiento mordaz
 de un secuestro de palabras
de un vórtice temerario.
 No me quiero ahogar
 ni, me quiero petrificar,
 ha ése lecho sin razón...
Hay una sed que sé contrae a
una sinfonía que no es de este mundo y sin embargo la oigo y caigo como poseída, petrificada ante su nombre.
Es el amor, maldito amor,
 que nos contrae y nos hace malditos y nos parte a trozos.
 Y la parte de mí y de ti ya no se serena.
Oh!! Amor si pecó de ti y a tus brazos caigo, hacía otros mundos.
Mí mundo es, un secuestro de palabras arrastradas, con cemento, y ya no puedo hablarte, ni amarte.
Y venido aquí con las manos serradas y el cerebro lleno de serrín..
El mundo se para, por un besó cómo si los labios fueran a morir, en una guerra y sus escombros nunca desaparecieran, del alma.
Mí mundo es, una inseguridad,
 que me persigue,
vaya donde vaya.
 Qué pena, pues yo sigo siendo la misma, con ella o sin ella, y no se porque el mundo se para siempre al verla a ella.
 La mujer de las infinitas piernas, vestido rojo y labios rojos.
Mí mundo es, el despertar de mi silencio y a veces me dan miedo nuestros silencios y despertares.
En mi mundo, en mis sueños,
 me veo, siendo comida por los grandes tiburones, ésos que vienen en las noches oscuras y
 no serenas, cuando todo es, silencio.
Mí mundo es, un león que se destina, que se destiñe y se desdibuja, por dentro,
 en zigzag y en formas geometrícas..
 Todo cae bajo
 brochazos serenos.
 En una sed que no se contrae, donde oigo mis lágrimas caer,
sin tregua y sin pausa, en esa sed.
 Caer, al vació infinito,
donde van los pájaros
y nunca más regresan a sus nidos.
Hay una sed que se contrae,
un retrato de lo no serenó,
donde van ha parar todos mis
 los sueños
Jade. Bueno Morales